sonaron
las voces del desierto
una llamada limpia desde el firmamento
la duda
se disolvió en el tiempo
se diluyó en la infinidad del universo
entonces vio una mano sin su par
vio a la sombra terreno ganar
vio una señal que le hizo deducir
que habia llegado la hora de partir
y ya no pudo dejarlo pasar
ya no pudo dejarlo pasar
mil años
de absoluto silencio
quedaron sepultados bajo el gran lamento
a través
de la tela de araña
él divisó la luz de una nueva mañana
vio la mirada de un león brillar
la mentira en pedazos saltar
vio una lejana senda que seguir
sintió que ya era hora de partir
y ya no pudo dejarlo pasar
ya no pudo dejarlo pasar
fue un salto
en el espacio-tiempo
un impulso guiado
sólo un soplo de viento
su estela convirtió al perseguido
en un cazador dispuesto a perseguir su sueño
pasaron las noches y los dias
pero el grito que lo elevó permanecia
ignoró
cada golpe de mano
llevado por la fuerza de un instinto sobrehumano
saltó los muros que no pudo derribar
sobre la aguas que le impedian pasar
sobre quien intentó hacerle caer
y sobre el límite de su pequeño ser
nunca más volvió a mirar atrás
nunca más volvió a mirar atrás
fue un salto
en el espacio-tiempo
un impulso guiado
sólo un soplo de viento
su estela
convirtió al perseguido
en un cazador dispuesto a perseguir su sueño |